A diferencia de una mancuerna, una banda elástica no tiene un peso fijo: su resistencia cambia según cuánto la estires, así que "qué resistencia necesito" depende tanto del ejercicio como de en qué punto del recorrido la uses.
Para quien empieza, lo más práctico no es comprar una sola banda sino un set con varios niveles de resistencia, identificados normalmente por color. Así se puede usar la más floja para movilidad y activación, y una más dura para ejercicios de tirón o de piernas, sin tener que forzar la técnica para compensar una resistencia mal elegida.
Una señal fiable de que la resistencia es la correcta: debes poder completar el rango de movimiento completo del ejercicio con buena técnica, notando esfuerzo real en las últimas repeticiones sin que la banda te obligue a acortar el recorrido antes de tiempo.
Con el tiempo, según se gana fuerza, la progresión con bandas se consigue de varias formas además de cambiar de banda: alejar los pies del punto de anclaje, doblar la banda para aumentar la tensión, o combinar dos bandas a la vez. Esto permite estirar la vida útil de un mismo set bastante más de lo que parece al principio.
Si tu objetivo es sustituir parte del trabajo que harías con mancuernas en días de viaje o espacio muy reducido, un set de resistencia media-alta cubre razonablemente bien empujes y tirones básicos, aunque no sea un sustituto completo en ejercicios de fuerza máxima.