Una cinta de correr o una bici estática ocupan espacio permanente y tienen un precio de entrada alto, algo que en muchos pisos ya descarta la opción de partida. Por suerte, hay formas de meter cardio real en casa con equipamiento mucho más pequeño y barato.
La comba es probablemente la opción con mejor relación entre espacio ocupado y exigencia cardiovascular: se guarda en un cajón y unos pocos minutos de saltos ya elevan bastante las pulsaciones. Revisa este y otros accesorios en nuestra guía de accesorios de cardio.
Los circuitos con kettlebell (swings, cargadas, sentadilla con balanceo) combinan fuerza y cardio en el mismo movimiento, algo útil cuando el tiempo disponible es corto. Consulta nuestra guía de kettlebells para elegir un peso de inicio razonable si aún no tienes una.
El HIIT con el propio peso corporal (burpees, mountain climbers, escaladores) tampoco necesita ningún accesorio: solo espacio suficiente para moverte, idealmente sobre una esterilla que amortigüe los apoyos de manos y rodillas.
La combinación que mejor suele funcionar en espacios pequeños es alternar sesiones de comba o HIIT corto con sesiones de fuerza el resto de la semana, en lugar de intentar meter todo el cardio de golpe en una sola sesión larga.